sábado 16/10/21
FIN AL YUGO DE CIE-UCIDE

Algunos directivos de CIE-UCIDE que firman “certificados de idoneidad” para la Enseñanza Religiosa Islámica (ERI) no tienen ni el graduado escolar

* El sistema educativo español cuenta con 85 profesores de ERI (Enseñanza religiosa islámica), que han sido propuestos y designados por la CIE a través del correspondiente certificado de idoneidad, validando con ello sus conocimientos y ejemplaridad de vida. Descubrir cómo la CIE lo hace y en qué basa dicho aval continúa siendo todo un misterio

 
 
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Dice una máxima árabe: “Quien está cerca de Meca, está lejos de ella”. Viene a decir que cuanto más cerca se está del polo de atracción, menos se valora su esencia, lo que pone de manifiesto que hablar de Islam y relacionarlo con CIE-UCIDE sea mera ficción.

Allí donde el Islam exige transparencia, CIE-UCIDE plantan oscurantismo. Allí donde el Islam preconiza buenos modales, CIE-UCIDE regalan maltrato. Allí donde el Islam manda gestión equilibrada y justa, CIE-UCIDE mandan caciquismo recalcitrante… Y así podríamos seguir hasta que se ponga el sol, pues nada en esa casa está como Dios manda.

El presidente de la CIE-UCIDE afirma: “La Comisión Islámica trabaja para todos los musulmanes”, palabras que distan mucho de la realidad: cobrar 300/400 € por matrimonio celebrado, sin factura, registro en la contabilidad de la entidad ni declaración a la Agencia Tributaria, no es trabajar más que para el interés de quien los cobra y vive muy bien de ello. 

Resulta ignominioso que te case quien no alcanzó ni el graduado escolar. Resulta aberrante que te case quien no presenta ninguna formación ética y religiosa. Resulta inaceptable que te casen personas sin los principios éticos y morales exigibles para momento tan trascendente para la vida de los contrayentes. El asunto de los ministros de culto con efectos civiles es solo la punta del iceberg.

ERI

El sistema educativo español cuenta con 85 profesores de ERI (Enseñanza religiosa islámica), que han sido propuestos y designados por la CIE a través del correspondiente certificado de idoneidad, una denominación que recuerda los tiempos de cuando los autos de fe, validando con ello sus conocimientos y ejemplaridad de vida. Descubrir cómo lo hace la CIE y en qué basa dicho aval continúa siendo todo un misterio.

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El Real Decreto 696/2007, de 1 de junio, por el que se regula la relación laboral de los profesores de religión, establece que el proceso de selección de los aspirantes a ejercer en la administración pública debe ajustarse a los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad. Pues bien, ninguno de estos requisitos ha cumplido la CIE-UCIDE, ni antes, ni ahora, ni nunca. Los docentes de ERI pueden dar vivo testimonio de ello.

Cualquiera que se acerque a su web podrá comprobar que, como mucho, en alguna extraña ocasión, se ha visto publicado un aviso de alguna vacante sin cubrir que entonces se da a conocer, así como un “bolsa de empleo” en el que los aspirantes han de aportar sus datos personales sin recibir siquiera número de registro, contestación de aceptación o requerimiento de subsanación de documentación, información de plazas a cubrir ni proceso selectivo.  No se conoce – porque no existe- un procedimiento legal de selección ni baremo aplicado, publicación de la relación de aspirantes, puntuación obtenida y motivo de no aceptación. Tampoco el listado de personas en lista de espera – rigurosamente puntuado- para cubrir posibles bajas o vacantes. Cuando una plaza de docente es asignada, nadie tiene la más mínima noción de quién ha sido el “elegido”, en base a qué criterios ni por qué otros candidatos han sido excluidos.  Un absoluto secretismo cubre estas designaciones, donde la meritocracia, afinidades y caciquismo son las prácticas habituales – sin menoscabar la importante y entregada labor de los docentes que desempeñan su profesión correctamente-.

Un ejemplo de lo que decimos, es el de Mohamed Hatem, en prisión por presunta financiación de redes yihadistas -al cual deseamos la mejor de las suertes-, fue profesor de religión islámica en colegios públicos de la comunidad de Madrid, entre 1996 y 2005, es decir, 9 años ejerciendo como docente con el aval de la CIE, sin que se haya conocido convocatoria pública de su plaza, baremo aplicado ni concurrencia competitiva. Toda una muestra de amiguismo y reparto de bienes entre los de la “casa”. 

Hatem, además, ha sido director de la Escuela Árabe Islámica de la mezquita Central de Madrid, “Abu Bakr”, la misma donde confluyen las sedes de AME, UCIDE y CIE, y a la que asisten más de medio millar de menores.

La comisión técnica de educación de la CIE, encargada entre otras, de la ERI, da muestras manifiestas de actuar a palo de ciego; desconoce o desprecia por completo la enorme responsabilidad que supone acreditar a un docente que enseñará ”Islam” a nuestros hijos durante 9 a 13 años, pues ni siquiera concierta entrevista con los aspirantes. El impreso que ofrece en su web – a destiempo- es una mezcla desordenada de la ERI, el menú halal y las festividades religiosas; un impreso que publican al inicio del curso escolar invalidando todo el proceso porque el mismo debe presentarse, exclusivamente, en los períodos habilitados para la preinscripción y/o matriculación escolar. Apenas las familias han presentado dicho impreso las abandonan dejándolas a su suerte, sin hacer seguimiento posterior, facilitando información ni prestando asesoramiento jurídico en caso de recibir una respuesta negativa. Eso sí, desaparecen de la escena culpando exclusivamente a la Administración del fracaso de su gestión.

Hace ya años que Riay Tatary se lamentaba de que las consejerías de educación autonómicas le ninguneaban dándole la callada como respuesta. ¿Qué ha hecho la CIE ante ese proceder? ¿Cuándo ha empleado las cuantiosas subvenciones recibidas en dotarse de un servicio jurídico que acompañe a las familias en sus reclamaciones judiciales? Si, hoy por hoy, la CIE continúa aceptando quedarse callada, más le valdría no iniciar ningún fastuoso proyecto porque su desastrosa gestión tiene como efecto colateral, el hartazgo, descrédito y profunda desafección de las familias hacia la misma CIE. Se lo han ganado a pulso.

Los que asistimos a estas corruptelas nos resulta inaceptable este reparto a dedo tanto de las plazas de docentes como de ministros de culto. La CIE no puede ser una camarilla con la que pagar favores ni ganar juras de fidelidad. Habría que clarificar si, tal y como parece, la hija de un destacado dirigente de las comunidades islámicas andaluzas ejerce cómodamente como docente de la ERI.

Nadie olvida el tongo que hizo la CIE en La Rioja al imponer un docente -casualmente sirio- sin haber concurrido a la selección que realizó la comunidad islámica local; un docente sin preparación religiosa ni hábil en el dominio del castellano. Por contra, se deshizo de la mejor de las candidatas propuestas; española, doctora en ciencias islámicas y con amplia experiencia docente. Fue repudiada por la CIE sin siquiera darle una explicación, así como tampoco salió en su defensa quien entonces certificó su idoneidad, el señor Laarbi Allal Maateis, presidente de UCIDE Ceuta y hoy vicesecretario de la junta directiva de la CIE, y vicepresidente primero de la de UCIDE.

Creemos necesario que la CIE publique sin dilación, los procesos de selección de todas las personas que ha certificado y propuesto para el acceso a puestos de docentes y de ministros de culto. Las cuentas y las letras, cuanto más claras, mejor.

Los romanos no dudaban en agradecer a Jano sus victorias en multitud de batallas. Para ellos era el dios de las puertas, no sólo en sentido físico, sino vital.  Era el dios de los cambios, los pasos y las transformaciones, por eso a él se consagran las puertas y umbrales. Simboliza el devenir de la vida, la evolución, y por eso tiene una sola cabeza y dos caras, tal vez para representar la incertidumbre de lo que está por venir.

Como dios de los comienzos y transiciones, a él le fue dedicado el primer mes del año, de cuyo nombre recibió su denominación: Ianuarius > Janeiro > Janero > Enero. Si vemos cómo se dice enero en otros idiomas, veremos también un notable parecido: January en inglés, Janvier en francés, por ejemplo.

CIE-UCIDE tienen un gran parecido a lo que representaba Jano en la antigua Roma: esa capacidad para ver y mirar hacia adelante y hacia atrás, aunque a diferencia de Jano, CIE-UCIDE nunca levantaron sus ojos lo suficiente para comprender la enorme responsabilidad a la que se habían consagrado emocionalmente, olvidando que las cosas no pueden hacerse sin cabeza, aunque esta tenga dos caras.

No sabemos a cuál cara mirar, si a la del futuro o a la del pasado.  Por prudencia, mejor será no contemplar ninguna. Mientras, la cara de Jano-futuro se sonríe socarronamente, tal vez porque las comparaciones son odiosas.

Algunos directivos de CIE-UCIDE que firman “certificados de idoneidad” para la...
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