miércoles 1/12/21
LA INDUSTRIA HALAL, UN FUTURO PROMETEDOR

Una Oficina Halal

* España, por su historia y legado cultural, merece posicionarse como país de relevancia en la industria halal

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España, por su historia y legado cultural, merece posicionarse como país de relevancia en la industria halal. Su potente industria agroalimentaria, su oferta hotelera, climatología, gastronomía, así como muchas otras aptitudes que la definen, hacen de España un lugar ideal para promover y fortalecer iniciativas empresariales convencidas del reto halal y sus muchos beneficios sociales y económicos.

Hablar de una industria halal es reconocer que en el mundo existen cerca de 2000 millones de personas de confesión musulmana y, en consecuencia, consumidores y usuarios de productos y servicios halal.

España puede –y debe-  explorar esta vía, pues son tantas las posibilidades que ofrece que sobrepasa el mercado interior, para expandirse en el horizonte exterior, pudiendo convertirse en un país exportador halal de primer nivel.

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Resulta extraordinariamente grotesco que a estas alturas no exista en España un Reglamento Halal, con unos estándares armonizados conforme a las reglas de los Centros de Acreditación más importantes e influyentes del mundo musulmán. Mucho más incomprensible resulta que el Gobierno mantenga relegado el asunto halal en manos de una Comisión Islámica inoperante e irrelevante, que, en sus 29 años de existencia, aún a día de hoy, no se haya atrevido a conjugar un mínimo de reglas halal en favor de los 2,5 millones de consumidores musulmanes que viven en España, amén de todos aquellos que sin ser musulmanes prefieren los productos halal por considerarlos revisados y no lesivos para su salud.

La realidad de los tiempos que vivimos exige propuestas y soluciones rápidas, convincentes y estables en el tiempo. Desmemorizar el asunto halal, relegándolo a irreverente materia social, resulta propio de personas que viven a destiempo y faltos de luz universal, personas sin sentido internacional de la vida; personas, en definitiva, que malogran un recurso de extraordinarias oportunidades y múltiples prestaciones.

El Halal no es cualquier cosa. Por eso mismo, tampoco puede continuar siendo rehén de todos esos insensatos que se agrupan en torno a CIE y UCIDE, y tantas otras asociaciones y federaciones de cuya vida y actividad nada se sabe y de las que nada se espera, como han demostrado durante estos últimos 29 años.

El Gobierno y todos aquellos funcionarios que magnifican su nivel mediante apuestas arriesgadas en apoyo de quienes nada hacen, tienen la responsabilidad de revisar sus comportamientos, de analizar qué se está ganando y qué se está perdiendo, siempre desde una óptica constructiva y anteponiendo el bienestar general y, consecuentemente, premiando y favoreciendo todas aquellas iniciativas que promuevan un mejor desarrollo social y económico.

La industria halal puede ser una solución a muchos problemas de desempleo, precariedad laboral y desilusión social. Puede significar el principio de una oportunidad única, de un desarrollo y una dinámica económica de grandes proporciones para España y para el conjunto de los españoles.

Una Oficina Halal para España se hace absolutamente necesaria para el conjunto de los españoles -musulmanes y no musulmanes-, promovida y sustentada por los organismos del Estado, ajena a los tejes y manejes de ciertas certificadoras, algunas de las cuales se hayan   inmersas en graves crisis de descrédito en muchos países musulmanes, estando no pocas de ellas vetadas aeternum…

Una Oficina Halal es una oportunidad única de mercado que sin duda despertará el interés del sector productor y empresarial de nuestro país, y cuya finalidad sea promover una nueva dinámica social y económica con la participación del gobierno. Una excelente oportunidad para promover empleo y para alimentar la esperanza en un futuro más fácil y accesible para todos.

Que coloque a nuestro sector agroalimentario en el lugar que se merece, despuntando como productor de materia prima halal. Nuestro país reúne todas las condiciones para convertirse en un referente nacional e internacional, y donde Halal España pueda ser una magnífica lanzadera de la Marca España, tan querida y valorada fuera 

Una Oficina Halal
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