jueves 23/9/21
ADITIVOS.: ENEMIGOS SILENCIOSOS

Dióxido de titanio (E-171): un peligro en nuestra mesa

* Columna halal - Por Marian Aretio - elhalal.es

* El dióxido de titanio es una sustancia tecnológica compuesta por nanopartículas, es decir, partículas de muy pequeño tamaño, que se utiliza principalmente cómo  colorante alimentario, haciendo que los alimentos sean más atractivos visualmente.  Contiene como máximo el 50 % de las partículas de tamaño nanométrico a las que pueden estar expuestas las personas

E171

Su genotoxicidad no pudo ser descartada ni puede fijarse un nivel seguro para la ingesta del aditivo.

Su uso habitual como colorante alimentario, principalmente en confitería (golosinas, chicles...), panadería y salsas, también está presente en cosméticos, pinturas y medicamentos.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) acaba de publicar un nuevo dictamen científico sobre la seguridad del aditivo alimentario dióxido de titanio (E-171), autorizado en la UE de acuerdo con el Reglamento (CE) Nº 1333/2008.

Encargada por la Comisión Europea en marzo de 2020, la seguridad del aditivo alimentario E-171 ha sido revaluada por el panel de expertos en aromas y aditivos de la EFSA para determinar su seguridad y los posibles efectos sobre el sistema reproductivo. Su dictamen concluye que, tras evaluar todos los estudios y datos científicos disponibles, el dióxido de titanio no puede seguir siendo considerado seguro como aditivo alimentario.

Un elemento clave para llegar a esta conclusión es que no se pudieron descartar problemas de genotoxicidad después del consumo de las partículas que componen este aditivo alimentario. La genotoxicidad es la capacidad de una sustancia química para dañar el ADN, es decir, el material genético de células. Dado que la genotoxicidad puede dar lugar a efectos cancerígenos es fundamental evaluar el posible efecto genotóxico de una sustancia para concluir sobre su seguridad. Aunque en este caso la evidencia de efectos tóxicos generales no fue concluyente, la genotoxicidad del E-171 no pudo ser descartada ni puede fijarse un nivel seguro para la ingesta del aditivo. Aunque la absorción de las partículas de dióxido de titanio es baja tras su ingestión oral, éstas pueden acumularse en el organismo.

¿Qué es el dióxido de titanio?

El dióxido de titanio es una sustancia tecnológica compuesta por nanopartículas, es decir, partículas de muy pequeño tamaño, que se utiliza  principalmente como colorante alimentario, haciendo que los alimentos sean más atractivos visualmente.  Contiene como máximo el 50 % de las partículas de tamaño nanométrico a las que pueden estar expuestas las personas.

¿Qué alimentos lo contienen?

Principalmente los de confitería (golosinas, chicles...), productos de panadería fina, sopas, caldos y salsas, ensaladas, pastas saladas y frutos de cascara procesados, afectando a toda la franja de edad, desde bebés a ancianos pasando por niños y adultos. También está presente en cosméticos, pinturas y medicamentos.

Confiamos que, tras la publicación de este nuevo dictamen de EFSA, la Comisión Europea y los Estados miembros, con España representada por la AESAN, aborden de manera coordinada y sin demora, las medidas precisas para salvaguardar la salud de la población.

Elhalal.es informa además que, si bien este aditivo E-171 ya presentaba dudas sobre su categoría halal, obviamente y, a la luz de los estudios recientes, recomendamos al consumidor evitar en la medida de lo posible su consumo, y en todo momento  examinando rigurosamente el etiquetado de los productos y alimentos.

Dióxido de titanio (E-171): un peligro en nuestra mesa
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