jueves 23/9/21
ATENTO A TU HALAL, NO TE DESPISTES

¿Estás seguro de que lo que comes es halal? (4)

* A la cámara de gas

* Uno de los métodos de aturdimiento animal cuya implantación en Europa va ganando popularidad durante los últimos veinte años, es el denominado “aturdimiento en atmósfera controlada” - CAS -, el cual modifica la atmósfera de las condiciones de eutanasia de los animales a sacrificar

pollos

Uno de los métodos de aturdimiento animal cuya implantación en Europa va ganando popularidad durante los últimos veinte años, es el denominado “aturdimiento en atmósfera controlada” - CAS -, el cual modifica la atmósfera de las condiciones de eutanasia de los animales a sacrificar.

Considerado como aturdimiento simple, técnicamente se define como método de aturdimiento por exposición directa o progresiva de animales conscientes a una mezcla de gas con un contenido de dióxido de carbono – CO2- superior al 40%, el cual se distribuye por la sangre, desplazando al oxígeno y provocando hipoxia, es decir, déficit de oxígeno en la sangre, células y tejidos del organismo, comprometiendo la función de los mismos.

El dióxido de carbono es un gas que al ser inhalado a altas concentraciones produce pérdida de la consciencia por depresión de la función neuronal (Thurmon y col., 1996). Cuanto mayor es la concentración de CO2 en el interior del sistema, más rápida es la inducción a la inconsciencia.

En este método, los animales son introducidos en una jaula o cajones y bajados al interior de un foso en los que se inyecta una concentración de CO2 superior al 70% y otros gases. En el caso de las aves, si bien la exposición al CO2 es menor - un 40% -, si su duración excede de los dos minutos, produce la muerte de la mayoría de las aves.

También puede realizarse sobre contenedores y sistemas de túnel que se montan sobre la superficie permitiendo el aturdido multifase, induciendo así a la inconsciencia de los animales en sus propias jaulas de transporte.

Este método está autorizado para el sacrificio de cerdos y aves de corral, y en el caso concreto de broilers – pollos de engorde de hasta cuatro kilos-, se aplican diferentes tipos de sistemas CAS, pudiéndose clasificar entre el de baja presión atmosférica – LAP - y el de gas. El LAP utiliza la descompresión controlada por ordenador, realizándose lentamente dentro de grandes cámaras, aturdiendo a los animales de forma irreversible mediante la reducción gradual de la presión atmosférica y, por lo tanto, de la cantidad de oxígeno.

Entre los tipos de gases utilizados, el dióxido de carbono es el más habitual, combinado con oxígeno u otros gases inertes como el nitrógeno y el argón. En general, estos sistemas operan en procesos multifásicos donde las concentraciones de gas aumentan gradualmente para inducir la inconsciencia, terminando con unos niveles de gas más altos que, presumiblemente, inducen a la inconsciencia del animal.  

Para aturdimiento simple, la concentración de oxígeno deberá ser como máximo, de un 2% del volumen total. Concentraciones elevadas de estos gases (50-70%) producen la muerte del animal por paro cardíaco.

Sin embargo y, a pesar de que la industria y lobby gasístico promociona este método como el más “humanitario” a la hora de aturdir a los animales, este método no está exento de críticas. Ya entonces, en noviembre de 2019, y tras constatar que este método "causa dolor y angustia a los cerdos desde la primera exposición al gas hasta la pérdida del conocimiento" y que se utiliza en la mayoría de los grandes mataderos de cerdos de la UE, el Eurogrupo para los Animales y sus 69 organizaciones miembros, pedían a la Comisión Europea que revisara el Reglamento de sacrificio para prohibir el uso de CO2 como método de aturdimiento para cerdos a partir del 1 de enero de 2025, con una revisión en 2023 para verificar la disponibilidad de alternativas no aversivas para los animales.

Cabe destacar que España, Alemania y Dinamarca, se encuentran entre los cinco principales productores porcinos de la UE, sacrificando entre el 85 y el 95% de los cerdos usando el CO2 como método de aturdimiento, lo que se traduce en más de 100 millones de cerdos por año.

Debido al secretismo con que se mantienen las investigaciones que analizan los efectos perniciosos del uso de gas en los animales, pocos estudios consiguen salir a la luz. No obstante, los que lo consiguen, evidencian – entre otros, - que el tratamiento G2 (concentración fija de CO2) influyó de forma negativa al valor de pH y al color de las pechugas de pavo, pudiendo afectar a la calidad de la carne del producto final.

Desgraciadamente, muchas de las aves de corral de que disponemos los consumidores musulmanes en España, no han conseguido escapar al uso de este método, siendo ya habitual encontrarnos con pollos y pavos certificados “halal” aturdidos previa introducción en cámaras de gas.

Apelamos – Exhortamos- Invitamos a los consumidores a que se dirijan a sus establecimientos – y certificadoras- habituales de abastecimiento de carne y derivados, con el fin de conocer las condiciones en que dichos animales han sido sacrificados.

Porque un consumidor informado puede elegir, di no a las cámaras de gas. //  no compres animales gaseados.

#unetealretohalal

¿Estás seguro de que lo que comes es halal? (4)
Comentarios