sábado 16/10/21
ETIQUETAS BAJO SOSPECHA

La directora general de Instituto Halal asevera que los mataderos españoles no cumplen con la estricta norma de separación de líneas halal

* “El Instituto Halal no tiene acreditado a ningún matadero español para exportar carne a Malasia desde hace muchos años. El motivo es que los mataderos españoles no cumplen la estricta norma de separación de líneas halal, incluso dentro de las especies permitidas, y por este motivo NO EXISTE NINGUNA EXPORTACION DE CARNE A MALASIA con el CERTIFICADO DE GARANTÍA HALAL DE JUNTA ISLÁMICA”, Isabel Romero, directora general de Instituto Halal, vía Linkedin, linkedin.com/in/isabel-romero-89566418

* Resulta inaudito y de una absoluta contradicción que los mataderos españoles no cumplan con las normas halal de Malasia y, sin embargo, la entidad que preside Isabel Romero siga certificando  mataderos que  sacrifican, procesan y etiquetan halal para los consumidores musulmanes

* La directora general del Instituto Halal, entidad que presume en su web de tener certificadas más de 500 empresas, deja bien claro que los mataderos españoles no cumplen con las normas de separación halal, así como que abunda en la idea de que en España no existe ningún reglamento halal ni regulador que lo haga cumplir. Todo gira en torno al libre criterio y  voluntad de las certificadoras y su grado de conciencia individual y colectivo

 

 

candado ok

 

Una noticia publicada el 21 de diciembre de 2020 en el New Straits Times  (https://www.nst.com.my/news/nation/2020/12/651038/meat-cartel-bribing-government-officers), uno de los periódicos más importantes de Malasia, sacudió la conciencia de todo un país.

La noticia desvelaba un fraude de grandes dimensiones en torno a la importación de carne desde distintos países. Un producto que llegaba a Malasia certificado halal y que se distribuía por todo el país. El periódico acusaba de corrupción a importantes funcionarios que se prestaban a los entresijos de los empresarios que figuraban como importadores. Se han producido un gran número de detenciones. 

Según el periódico, el modus operandi de la organización consistía en comprar carne de mataderos sin certificación halal en algunos países, como Brasil, Bolivia, Canadá, Colombia, España y México, que luego se trasladaba a países con certificadoras halal acreditadas por los organismos competentes de Malasia, donde las expediciones se etiquetaban como halal para seguidamente proceder a su envío a Malasia como producto certificado y listo para ser consumido. Ya en el país, una red de distribuidores se encargaba de posicionar el producto en la red alimentaria.

La información del News Strais desvelaba que la organización contaba con un sistema muy sólido, con fuertes contactos en los servicios de aduanas y otros estamentos encargados de controlar la entrada de carne en el país. El periódico aventura que la organización podría haber estado operando durante los últimos 40 años. Malasia es un país con una fuerte raigambre halal, con procedimientos y estándares que han inspirado a muchos países para normalizar sus fundamentos halal.

Nidzam Johan, presidente de la Asociación de Consumidores Musulmanes de Malasia, cree que las actividades de la organización delictiva se remontan a 1981, cuando una empresa de carne congelada fue acusada por un tribunal de Petaling Jaya por etiquetar la cola de canguro como carne halal.

“Lo sucedido es una demostración de que el sistema no funciona y que existen deficiencias generalizadas en todos los departamentos encargados de controlar el halal en el país”, señaló Nidzam Johan a un periódico que se hizo eco del escándalo.

Una vez destapado el fraude, las autoridades decidieron suspender las importaciones de carne desde distintos países, entre ellos España  https://www.elhalal.es/articulo/actualidad/malasia-prohibe-importaciones-carne-vacuno-certificada-halal-procedente-espana/20201230182842001538.html,  e hicieron público un comunicado en el que dejaban claro que iban a revisar en profundidad las acreditaciones concedidas a  varias certificadoras.

Malasia ha puesto bajo sospecha a muchas certificadoras. En este sentido, una de ellas, española y que funciona bajo la marca de Instituto Halal,  se ha apresurado a manifestar, vía Linkedin y a través de su directora general, que no tiene certificado a ningún matadero en España con capacidad para exportar a Malasia: “ningún matadero español cumple con la estricta norma de separación de líneas halal, incluso dentro de las especies permitidas, y que por este motivo no existe ninguna exportación de carne a Malasia bajo su certificación”, señala Isabel Romero en su perfil de Linkedin.

ROMERO OK

Sus palabras son de una  gravedad inconmensurable, ya que llevan implícita una confesión que afecta a toda una religión y a todas las personas que la practican, pues decir  que los mataderos españoles no cumplen con la norma halal de Malasia, no muy distante de la que impera en todo el mundo musulmán, máxime cuando los estándares halal de Malasia son usados como referente para fundamentar modelos de gestión y armonización halal en muchos países, es como decir que el musulmán de España no es igual al musulmán de Malasia, tanto como que la misma carne halal querrá comer un musulmán español que cualquier otro musulmán que viva en Malasia o en cualquier otro país musulmán o no musulmán. El rigor exigible en los procedimientos es el mismo.

La confesión de la directora general sobre la realidad de los mataderos españoles cuestiona y pone bajo sospecha la certificación halal de su propia entidad. Todo esto resulta inaudito y los responsables de las entidades musulmanas de España están obligados a exigir explicaciones, pues estos hechos han puesto de manifiesto que un nombre, imagen o reconocimiento internacional que pueda tener una certificadora y las personas que lucen su representación, no suponen ninguna garantía para el consumidor, de ahí que los consumidores deben exigir auditorias públicas, mayor transparencia y mayor rigor en la supervisión de los mataderos certificados halal.

Lo que el News Strais ha destapado es un timo de grandes proporciones, un fraude en toda regla que, además de delictivo y penado por la ley, es un grave atentado contra la creencia religiosa y opción de vida de los musulmanes de todo el mundo. La gravedad de las palabras de la directora general golpea de forma inmisericorde en la conciencia de todos los musulmanes.

Por otro lado, uno de los asuntos que más preocupan en Malasia es averiguar cómo se hacían las operaciones triangulares, es decir, cómo la carne no halal  era conducida a países con certificadoras acreditadas por Malasia, quienes se encargaban de etiquetar como halal lo que no era. Esta realidad debe poner sobre aviso a todos los consumidores musulmanes de España y de todo el mundo.

Los Centros de Acreditación Halal como SFDA, SASO, EIAC, etc., deben intervenir de inmediato en este asunto y dejar definido para tranquilidad de los consumidores qué sellos son halal y cuáles no.   

 Y como dice la directora general: Allah lo permita... y señale a todos los que hacen del halal lo que no es. Amín

 
 

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