jueves 23/9/21
29 AÑOS HACIENDO MAGIA TIENE SU MÉRITO

CIE-UCIDE, un timo que dura mucho tiempo

* “Los magos son las personas más honestas del mundo; te dicen que te van a engañar, y luego lo hacen”. James Randi.

Los magos son muy famosos por sus trucos con cartas y el uso de la magia, como en Harry Potter o el mago Merlín. Cuando fuimos niños, tuvimos el deseo de ser magos, tener la varita mágica y citar las palabras abracadabra, aunque tal deseo no sea  del gusto de CIE-UCIDE, más proclives a la varita mágica de la religión, tal vez porque con ella no hace falta pasar el sombrero al acabar cada función, ya que quien pasa es papá Estado regalando dádivas y recompensas. La religión fue siempre un magnífico escudo para atraer el frágil y débil olfato del dinero

 

mago

*  “También debemos expresar nuestro gran disgusto, y el mío personal, porque se hayan producido estos hechos hasta el extremo de la detención, cuando se
podría haber resuelto con entrevista en la sede de esta Presidencia o Comisaría”.
Aiman Adlbi, presidente de la CIE

* “Creemos que esta actuación policial y judicial es altamente errónea y extremadamente alejada de la justicia”, Aiman Adlbi, presidente de UCIDE

Todo ciudadano en España, español de origen, nacionalizado español o con permiso de residencia, debe acatar la Constitución, respetar todo lo que se declara en ella y el resto del ordenamiento jurídico del país. Y esto es así en España y en todo el mundo. Esto quiere decir, nada más y nada menos, que debemos respetar las leyes, el marco de seguridad jurídica y policial.

Si en anteriores ocasiones hemos expuesto el serio problema de desubicación que padece la CIE con respecto a la realidad que vivimos los musulmanes en este país, ha llegado el momento en el que debemos incluir sus comunicaciones, lo que se desprende de ellas y lo que pueden generar en el ámbito de la convivencia, por no citar otros.

Con cada comunicado o nota publicada por la CIE /UCIDE durante los últimos días, asistimos a una nueva sorpresa cada cual más inquietante.  No podemos por menos que emplazar a los lectores a leerlas con detenimiento.

Así, hace apenas un mes, nadie podía adivinar los nubarrones que se avecinaban, sobre todo tras la toma de cargos en julio de 2020, con los que UCIDE y CIE quedaron la mar de contentos -consigo mismos, claro está-, una alegría que como vemos ha terminado muriendo de éxito.

Las pesquisas policiales iniciadas hace años sobre financiación y pertenencia a organización terrorista apuntaron a diversos miembros de la CIE/UCIDE, precipitando el pasado mes de marzo el consiguiente registro de domicilios, despachos y conducción a dependencias policiales, donde, según señalan fuentes de la investigación, el señor Adlbi “se negó a declarar”. 

En su primer comunicado, el presidente de la CIE/UCIDE mostraba su malestar por haber sido detenido, “cuando se podía haber resuelto con entrevista “. El señor Adlbi ya se arrogaba dotes de “diplomacia” a la que se le debía haber consultado previamente. Ahí queda la queja. Pero el deseo de quedar bien con todos al querer inspirar confianza en la justicia, trastoca con su rechazo “al contenido de las sospechas acusatorias, lejanas y ajenas al sentir y trabajo religioso islámico.”

Inmediatamente después, aparecía publicada en las páginas de ambas entidades una nota informativa que pretendía corregir a la opinión pública:  la persona detenida, nunca identificada por su nombre y a la que se dirigen siempre como “persona muy querida por todos los que le conocen de verdad”, no desempeñaba el cargo de tesorero de la CIE, olvidando mencionar que era el tesorero de UCIDE.

En su nota aconsejaban “hacer caso omiso a este tipo de suposiciones y sospechas y no perjudicar la honestidad de nuestras instituciones religiosas”. No sabemos quién o quiénes escriben las notas de CIE-UCIDE, pero es bastante notorio que quién/quiénes lo hace/n no tiene/n bien definido lo que implica hablar de “institución religiosa”, ya que en el caso concreto de la CIE-UCIDE dicho etiquetado es superficial e inexistente. ¿Cuándo ha guiado la CIE-UCIDE el sentir religioso de los musulmanes en España? Nunca.  ¿Han elaborado algún plan para reforzar los vínculos entre musulmanes y no musulmanes? Nunca. ¿Han estructurado alguna red de atención al público que asesore, responda y de solución a los muchos problemas que aquejan a los musulmanes españoles? Nunca.  ¿Ha elaborado la CIE-UCIDE algún método que simplifique el arduo asunto de los enterramientos? Nunca. ¿Ha hecho la CIE-UCIDE alguna cosa en pro de una vivencia serena de su fe en beneficio de los musulmanes? Nunca. ¿En qué grado ha contribuido el binomio CIE-UCIDE a la mejora de la educación de los niños musulmanes en España? Cero. ¿En qué grado ha contribuido CIE-UCIDE en el fomento de la cultura? Cero. ¿Ha puesto la CIE-UCIDE a disposición de los estudiantes musulmanes algún tipo de beca? Nunca. 

Y así podríamos seguir hasta morirnos de triste pena.  La CIE-UCIDE no es una institución religiosa, más bien parece el club de unos amiguetes abstraídos por la gobernanza de una entidad en la que prima el apego al dinero y en la que anida un tipo egoísmo recalcitrante, y de eso tienen mucha culpa los propios musulmanes, sin olvidar la indiferencia calculada de algunos organismos estatales.

Y ya que estamos en mes propicio, como es Ramadán, y habiendo transcurrido 29 años desde la firma del Acuerdo del 92, no hemos visto que haya salido de Anastasio Herrero, 5, ningún tipo de dulce con etiqueta de CIE-UCIDE, vamos, que ni un simple mantecado, halal, claro.

¡Ay!, de esas tiernas manos que amasan y hornean ricos bocados en conventos y monasterios.  Los obradores de la CIE-UCIDE son otros, nada de dulce paladar, más bien misóginos, amargos y que te sobresaltan cada cierto tiempo con noticias impropias de una entidad que presume de ser religiosa.

Retomando el asunto de sus comunicaciones, mencionar que tan sólo dos días después, de nuevo una nota informativa publicada únicamente en la página de UCIDE, vino a mostrarnos el verdadero pensar y sentir de quienes presumen representar a los musulmanes y trabajar por ellos.

Bajo el título “Error fatal sobre una ONG turca”, de fecha 27 de marzo, firmada por su presidente y sin rubricar, no puede por menos que estremecer y desconcertar a quien la lea. Después de ratificar la inocencia de su tesorero- ya reconocido el cargo de la persona detenida-, el firmante expresa de forma incontestable, que “Creemos que esta actuación policial y judicial es altamente errónea y extremadamente alejada de la justicia”. Ahí queda eso.

Consideramos que estas declaraciones revisten una gravedad extraordinaria porque menosprecian la labor del sistema jurídico y policial, toda vez que alientan al descrédito de las instituciones españolas. La presunción de inocencia es un derecho innegable que en modo alguno permite atacar la investigación y su desarrollo, como tampoco a los agentes que intervienen y las medidas que se adoptan. El sistema democrático español no puede tolerar manifestaciones de tal trascendencia y magnitud, pues, no puede -o no debiera- pasar desapercibido que el autor de las mismas preside una unión a la que pertenecen 809 entidades “religiosas”, aunque justo es puntualizar que no se sabe a ciencia cierta cuántas viven y cuántas no.

CIE-UCIDE, un timo que dura mucho tiempo
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