viernes 14/5/21
ATENCIÓN INFANTIL

Cómo llevar un duelo infantil sano

* De Siham Lamrine  Sabour - Neurospiscopedagoga - Máster Psicología Clínica Infantil y Adolescente

* Los niños, al igual que los adultos, necesitan elaborar su propio proceso de las pérdidas para finalmente aceptarlas

 

 

 
 
foto duelo infantil (1)

La pérdida de un ser querido es un trance  que todos los seres humanos experimentamos en la vida. En el caso de los niños puede ser difícil ayudar a enfrentar una pérdida, entre otras causas porque la sociedad tanatofóbica y la muerte es considerado un tema tabú.

No obstante, hay que aclarar que un duelo no conlleva necesariamente la pérdida de un ser querido, también se produce el mismo proceso cuando un familiar enferma o incluso cuando existe una separación.

El duelo es un proceso caracterizado por un conjunto de representaciones mentales, emociones y comportamientos vinculadas a una pérdida afectiva y que requieren de tiempo para poder reorganizarse y adaptarse a la nueva realidad. En función de la edad de los niños, sus experiencias vitales y por supuesto su personalidad, éstos entenderán y se les podrá explicar el concepto de la muerte.

En primer lugar, es importante emplear un lenguaje sencillo que sea asequible y que puedan comprender. Crear una atmósfera de confianza donde poder hablar de los sentimientos que se experimentan como un proceso natural donde podemos hablarles de las creencias religiosas.

La muerte es inevitable para cada ser viviente, no hay como escapar de ella. Allâh dice:

{Todo perecerá salvo Allâh. Suyo es el juicio y ante Él compareceréis.} (28:88)

{Todo cuanto existe en la Tierra perecerá, y sólo la majestuosa y noble faz de tu Señor perdurará por siempre.} (55:26-27)

{Toda alma probará la muerte, y recibiréis vuestra completa recompensa el Día de la Resurrección. Quien sea salvado del Fuego e ingresado al Paraíso habrá triunfado. La vida mundanal no es más que un placer ilusorio.} (3:185)

Omitir el tema y evitar tratarlo es una estrategia errónea que muchos adultos utilizan y que no favorece que se pueda desarrollar un duelo sano, más bien al contrario, lo único que se consigue es confundirlos y que no sean capaces de exteriorizar sus sentimientos.

Los niños, al igual que los adultos, necesitan elaborar su propio proceso de las pérdidas para finalmente aceptarlas. Pero evidentemente, por su madurez y su capacidad necesitan de la ayuda de los adultos para proporcionarles la información necesaria para gestionar su duelo.

En todo proceso de duelo existen una serie de fases que son: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.

A continuación, expongo algunos consejos para ayudar a los niños a superar un proceso de duelo:

  • Hacerles partícipes, en la medida de lo posible, en todo el proceso
  • Aceptar y normalizar sus miedos, preocupaciones e inquietudes
  • Aceptar sus emociones como parte de un proceso natural y ofrecerles consuelo
  • Expresar nuestros propios sentimientos de forma transparente
  • Introducir explicaciones religiosas
  • Permitirles que asistan a los rituales de despedida, si así lo desean

Gracias a nuestra capacidad de afrontamiento en dichas situaciones podemos descubrir una parte que era desconocida para nosotros y que nos permite ser más fuertes. Proporcionar a los más pequeños estas herramientas contribuirá a que sean personas más fuertes, sanas y sensibles.

Siham Lamrine Sabour

Neurospiscopedagoga

Máster Psicología Clínica Infantil y Adolescente

 

 
 

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