viernes 14/5/21

La necesidad de unas finanzas islámicas

* Opinión

* Por Carlos Villaescusa García -  Doctor en economía - Graduado en Derecho - Miembro Junta Directiva ACOHA

 
 
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Carlos Villaescusa García

A pesar del notable crecimiento de la población musulmana en las últimas décadas, las finanzas islámicas todavía cuentan con poca presencia en nuestro país. Hasta finales del siglo XX el derecho financiero islámico representaba una práctica casi exclusiva de los países tradicionalmente islámicos. Actualmente la población musulmana en el mundo representa un porcentaje cada vez mayor en los países occidentales, toda vez que aumenta, en la misma proporción, el nicho de mercado de consumidores de productos y servicios islámicos.

No hay duda de que el mercado manda, y el nuevo volumen de demanda en Europa encontrará cada vez mayor aceptación entre despachos de abogados, inversores y bancos internacionales que deberán adecuar su normativa legal en materia comercial y de finanzas islámicas a la existente en Oriente Medio, el sur de Asia y gran parte de África.      

No cabe la menor duda de que un gran número de musulmanes españoles desea un desarrollo financiero asentado sobre líneas islámicas. El ejemplo del Reino Unido demuestra que es posible, convirtiéndose en un modelo a seguir por el esfuerzo de sus autoridades regulatorias de crear un marco legal favorable a las financiaciones islámicas. El derecho financiero islámico (en inglés: Islamic Finance o Shari’a Compliant Finance) es un cuerpo de normas mercantiles y, en particular, de contratación bancaria, coherente con los preceptos del Islam.

Una de las funciones de ACOHA es informar a los musulmanes de las oportunidades y derechos en el cumplimiento de sus creencias religiosas tanto en el consumo de bienes como de servicios. En este último caso, debemos encontrar un modelo en materia de finanzas certificado que cumpla con la Sharía. Un vacío que nadie o casi nadie cubre, que es, en la práctica, dotarnos del amparo legal que reconozca y establezca el verdadero valor y carácter del Halal financiero.

Es de saber que el Islam acepta imponer un "precio" para pagar bienes o servicios pero tacha de inmoral fijar precio para pagar el simple uso del dinero. De este modo, es imprescindible establecer un sistema bancario alternativo respetuoso con los principios de la ley islámica en el actual sistema jurídico español y su aplicación práctica, a través de una banca que prohíba el pago de cualquier tipo de intereses por préstamos de dinero: lo que en árabe se denomina riba o usura.

Por todo ello, es de máxima utilidad certificar los productos y servicios que garanticen el cumplimiento de la ley islámica. Pero no solo eso, sino que hay que supervisar la inversión en empresas que suministran bienes o servicios considerados contrarios a sus principios (haramno permitido, abusivo, tóxico, prohibido), y obtener la calificación de certificación Halal, tomando en consideración la estricta observancia de la Sharia, obteniéndola únicamente,  aquellas entidades financieras islámicas que acepten realizar operaciones sujetas a estos principios, sobre todo en el marco europeo y, particularmente, en España donde hay que importarlos o crearlos.

En definitiva, muchos de estos principios servirán como base para crear una nueva economía más justa, digna y floreciente que la de épocas pasadas. Es evidente que muchos musulmanes españoles comparten hoy este punto de vista convirtiéndose en una demanda fundamental que se debe abordar con urgencia. Y en esto, como en muchos otros aspectos prácticos del Halal que vivimos en nuestra vida cotidiana como consumidores, donde la influencia del pensamiento occidental está dejando de ser predominante.

La necesidad de unas finanzas islámicas
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