lunes 20/9/21

La profunda depresión de la Comisión Islámica de España

*  Opinión - Paulino Ros - Periodista y sociólogo   

* Si la CIE ni está ni se le espera, en situación similar se encuentra la Federación Islámica de la Región de Murcia (FIRM), impulsada por el presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), el "murciano" Mounir Benjelloun, en otro tiempo beligerante con la CIE y alternativa al poder representado en ella por la Unión de Comunidades Islámica de España (UCIDE), a través de Riay Tatary durante muchos años, y ahora de Aiman Adlbi

* Benjelloun también parece deprimido, o quizá más centrado en sus negocios profesionales que en la estéril lucha por ser la cabeza visible de los musulmanes españoles

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No levanta cabeza. La Comisión Islámica de España (CIE) necesita tratamiento urgente para recuperar el pulso. La reunión en Cartagena los días 25, 26 y 27 de junio dejó claro que ya ni las comunidades islámicas creen en este organismo como referente para solucionar sus problemas con el Estado español.

Apenas si acudió el 10% de las 130 comunidades islámicas registradas en la Región de Murcia. Lo que se dijo en Cartagena durante tres días ni despertó interés ni llegó a la gran mayoría de los musulmanes. La "élite" siria que maneja la CIE no parece dispuesta a cambiar nada, lo que genera una desafección creciente entre los musulmanes.

No es posible que la CIE mantenga a Aiman Adlbi como presidente a toda costa, cada día que pasa el daño es mayor, porque la CIE representa a todos los musulmanes de España, y, ¿quién entra a los despachos oficiales como presidente de la CIE y estrecha la mano a dirigentes políticos de las tres administraciones? Aiman Adlbi, un investigado por terrorismo, muy a su pesar.

Los cónclaves de la CIE los protagonizan las mismas personas, en los mismos sitios, diciendo las mismas cosas, escuchándose a sí mismos. ¿Avances? Cero. Avanzar es democratizar la CIE, modernizarla, abrirla a jóvenes y mujeres, dejar que ellos sean capaces de realizar el relevo generacional necesario, pegarse al territorio y dejar de mirar para otro lado ante problemas que afectan a diario a los musulmanes españoles, en definitiva, proceder como un órgano de gobierno de referencia.

Me consta que muchos dirigentes de la CIE llevan toda su vida trabajando y haciendo todo lo que pueden y saben por los musulmanes españoles. A esos dirigentes les digo: ha llegado el momento de cambiar caras, estructuras y normas de funcionamiento. 

El punto de partida es interesante, con un Acuerdo con el gobierno muy bueno, pero sin desarrollar plenamente desde 1992, y con generaciones de musulmanes que han nacido en España y necesitan un sitio para desarrollar sus proyectos, su forma de vivir el islam.

Si la CIE ni está ni se le espera, en situación similar se encuentra la Federación Islámica de la Región de Murcia (FIRM), impulsada por el presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI), el "murciano" Mounir Benjelloun, en otro tiempo beligerante con la CIE y alternativa al poder representado en ella por la Unión de Comunidades Islámica de España (UCIDE), a través de Riay Tatary durante muchos años, y ahora de Aiman AdlbiBenjelloun también parece deprimido, o quizá más centrado en sus negocios profesionales que en la estéril lucha por ser la cabeza visible de los musulmanes españoles.

Por tanto, de la situación de la CIE no es solo responsable la UCIDE de Adlbi, también lo es la FEERI de Benjelloun, como segunda organización con más comunidades islámicas adscritas en España.

La FIRM está desaparecida en combateigual que la FEERI, y que la UCIDE, y que la CIE. Ni en España ni en la Región de Murcia, ninguna de estas organizaciones tiene peso real en la vida de los musulmanes. Puede que sí lo tengan en las cuentas corrientes de sus dirigentes, que, para pedir subvenciones públicas y aportaciones económicas a los fieles, siempre están dispuestos.

Hablemos, por ejemplo, de la "Delegación de la Comisión Islámica de España en Murcia", que preside otro sirio, Walid Habbal, residente en Cartagena desde hace 30 años. ¿Alguien sabe qué ha hecho por los musulmanes murcianos el delegado de la CIE en esta Región desde que fue nombrado? Es posible que muchas cosas, pero yo no me he enterado.

Ni las comunidades apadrinadas por la UCIDE de Aiman Adlbi ni las apoyadas por la FEERI de Benjelloun tienen una actividad que conecte con la realidad de sus vecinos, más allá de la apertura de las mezquitas para oficios religiosos.

Puedo entener perfectamente a los sucesivos responsables políticos de la Consejería de Educación de Murcia, por ejemplo, cuando dan largas a las peticiones de clases de religión islámica en los centros públicos. ¿Cómo hacer caso a alguien que no sabes quién es, ni qué hace, ni qué quiere, ni de dónde viene? Para llegar a las instituciones hay que articular una actividad continua y seria durante todo el año. No vale con ir una vez al año a pedir, ni con emitir comunicados cuando hay fiestas religiosas, o hacerse fotos de reuniones en mezquitas para ponerlas en facebook. Todo eso está muy bien, pero no es suficiente para llamarse "representantes de los musulmanes" murcianos o españoles. Para representar hay que trabajar, para trabajar hay que diseñar un plan, y para eso hay que contar con los jóvenes, hombres y mujeres, llamados a tomar el relevo a una generación que, ya podemos decir, lo intentó durante 30 años, pero no lo consiguió.

La CIE no sirve a sus objetivos, y sus dos brazos, UCIDE y FEERI, están caídos.

O los levantan, o más valdría hacer un "reseteo", borrar y empezar de cero, con otras personas, otras ideas, otras ilusiones, otros horizontes para los musulmanes y las musulmanas de la España del siglo XXI.

La depresión de la CIE es una mala noticia. No reconocerla es peor todavía.

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