¿Comerías cerdo en dosis bajas?
*Una certificadora cordobesa certifica como halal productos con el insecto cochinilla, comercializado como carmín y E-120
* ¿Aceptarías como halal productos con cerdo, vino o sangre?
* ¿Desde cuándo un alimento es halal según el porcentaje de ingredientes?
* La progresiva introducción de insectos en la cadena alimentaria debe mantener en alerta a los consumidores
* El derecho de los consumidores a saber lo que comen obliga a las certificadoras a advertir si los productos que certifican llevan insectos pues el código cifrado E120 o carmín puede dar lugar a una confusión interesada
En pleno debate sobre la introducción de insectos en nuestra dieta, muchos consumidores desconocen que el E-120 o carmín lleva años en nuestras despensas, contando incluso con certificado halal.
El E-120 es un colorante que se extrae de los cadáveres triturados de la hembra cochinilla Dactylopius coccus, un insecto de escamas que se alimenta de cactus, que muere por inmersión en agua caliente o por exposición a luz solar, vapor o el calor de un horno. Se necesitan alrededor de 150.000 insectos para obtener un kilo de cochinilla.
Cuando los insectos se incluyen en las etiquetas de los productos se hace bajo una denominación mucho más agradable como “colorante natural” o carmín, o lo que es lo mismo, una forma maquillada de camuflar su procedencia.
La utilización de su colorante rojo se utiliza en una gran variedad de productos de alimentación, tales como productos cárnicos, postres, rellenos y cobertura de pasteles, galletas, bollería, yogures, helados, refrescos, bebidas de frutas, queso cheddar, salsas, … destacando también en el sector farmacéutico, en jarabes, vitaminas, píldoras de colores, ungüentos, y en el cosmético: en pintalabios, polvos faciales, coloretes, champús, geles,...
Mientras algunos académicos afirman que no existe una regla clara, la mayor parte de países musulmanes son contrarios a normalizar su consumo porque la mayoría de los eruditos de la Sharía rechazan su ingesta por considerarlos impuros al entender que viola el pasaje coránico que dice: “Él les ordena lo que es justo y les prohíbe lo que es malo; les permite como lícito lo que es bueno (puro y beneficioso) y les prohíbe lo que es malo (impuro y perjudicial)” (Surah al-A’raf 7:157)
Según la ley islámica, el consumo de cualquier criatura como alimento que no contenga sangre, como un avispón, una mosca, araña, escarabajo, escorpión u hormiga está prohibida, al igual que los animales que, aun teniéndola, ésta no fluye al exterior, como la serpiente, el lagarto, el camaleón, etc. Se consideran, además, de “lo que es impuro” porque una persona de naturaleza sana detestaría su consumo y porque entre las criaturas prohibidas para consumo se encuentran las que se alimentan de carroña o carne muerta, considerándolos dañinos (contraviniendo la noción de tayyib) y por tanto prohibidos. Animales que en general se consideran repulsivos, como piojos, moscas, gusanos y otros animales similares tampoco son permitidos.
La única excepción es la langosta, porque el Mensajero de Allah, swt, permitió claramente su consumo en el hadiz Sunna Abu Dawud y Musnad Ahmad.
Incluso la minoría que contempla la posibilidad de su ingesta reconocen que la obtención del E-120 provoca sufrimiento animal pues se mata al insecto exponiéndolo directamente al sol o sumergiéndolo en agua hirviendo, además de carecer del método de sacrificio animal islámico, su intención y pronunciamiento de la basmala.
Ante el boom del lobby de producción de insectos para consumo humano, distintas entidades como el Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo – Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Kuwait, Bahrein y Catar- han regulado la prohibición “del consumo de insectos, proteínas y suplementos extraídos de ellos”, declarando el agente colorante E-120 inadmisible para su consumo, incluida la ingesta de cualquier alimento que contenga carmín.
¿Desde cuándo un alimento es halal según el porcentaje de ingredientes?
Si el criterio de la mayoría de países musulmanes es contrario a normalizar la ingesta de insectos, cómo es posible que en España se nos vendan productos alimentarios bajo el sello halal con la excusa de que la cantidad de insecto es baja. “Según el Reglamento de Uso de la Marca de ......Halal …….., únicamente se acepta el uso del carmín cochinilla, si no supera el 0,006% en peso del producto y siempre que la legislación o norma de destino no lo impida”
¿Qué clase de invención es ésta?
Si esta certificadora defiende el consumo de insectos, qué sentido tiene condicionar su aceptación a un determinado porcentaje de sus ingredientes. De igual manera, la arbitrariedad de reconocerlo o no según el consumidor de destino desvela la falta de criterio firme sobre el halal, así como la clasificación de distintos consumidores halal.
Dar credibilidad a estos postulados solo puede responder a un intento económico que dé juego a todo tipo de mercado con el único objetivo de engrosar su lista de clientes y reportar beneficios. Un ejemplo más de mercadeo del halal cuyo único fin es obtener espurios intereses en detrimento del consumidor y creyente musulmán.
Mientras, el silencio de la Comisión Islámica de España continua siendo inaceptable. Dónde está para dar respuesta a este debate alimentario.
Vídeo cochinilla https://youtu.be/ImoT6wJz_vU