FRAUDE EN ESPECIAS Y HIERBAS ALIMENTARIAS

Condimentos adulterados

Mercado de las especias

* La mayoría de las muestras sospechosas contenían material vegetal no declarado, lo que además de ser fraude, puede representar un riesgo de salud para las personas alérgicas o intolerantes a otras especies botánicas

*En un 2% de las muestras analizadas se detectaron colorantes no autorizados, es decir, prohibidos por su toxicidad

La Comisión Europea ha publicado un informe sobre la autenticidad de varias especies y hierbas aromáticas de uso alimentario y detectado la adulteración de este tipo de productos.

El estudio, realizado dentro del plan de control coordinado de la UE, ha analizado 1.885 productos de 21 países de la UE además de Suiza y Noruega. Con el fin de detectar la más mínima irregularidad, se han combinado técnicas analíticas de última generación, reportando un total de 9.926 análisis.

Los condimentos investigados que cuentan con mayor número de alertas alimentarias registradas en la UE por sus problemas de autenticidad son el comino, orégano, pimentón/guindilla, azafrán, la pimienta y la cúrcuma.

Los niveles de adulteración han alcanzado el 17% de las muestras (323 de un total de 1.885 muestras analizadas), obteniendo índices sumamente elevados de contaminación en el orégano, adulterado generalmente con hojas de olivo, mientras que la tasa de sospecha más baja la obtuvo el pimentón/guindilla con un 6% del total de las muestras analizadas.

¿En qué consiste el fraude? ¿Cómo se adulteran estos condimentos?

La mayoría de las muestras sospechosas contenían material vegetal no declarado, lo que además de ser un fraude, puede representar un riesgo de salud para las personas alérgicas o intolerantes a otras especies botánicas.

En un 2% de las muestras analizadas se detectaron colorantes no autorizados, es decir, prohibidos por su toxicidad. El ejemplo más claro se ha visto en el azafrán, donde se ha detectado el uso de estos colorantes prohibidos en mayor proporción.

En todos los casos, estas adulteraciones, además de ser un engaño al consumidor por la supuesta calidad que está pagando a precio más alto que un producto de características inferiores, se suma el riesgo de desarrollar sensibilidad, alergia o intolerancia a algunos de sus añadidos, algunos de los cuales se ha demostrado que son tóxicos y peligros para la salud.

Un grave problema que, sin duda, exige mayor control por parte de las autoridades alimentarias nacionales y europeas.

https://ec.europa.eu/food/system/files/2021-11/food-fraud_action_herbs-spices_report_jrc126785_0.pdf