jueves. 04.06.2026
"LOS ANALFABETOS DE HOY SON LOS PEORES" , JESÚS QUINTERO

Musulmanes de España, un año más bajo la inoperancia de la mal llamada Comisión Islámica

/ Eid Fitr, año 2026 / 1447 hj

/ Los musulmanes de España vuelven a  celebrar una de sus festividades más importantes bajo el yugo y la inoperancia de la mal llamada Comisión Islámica

800 ok

La mal llamada Comisión Islámica, mantiene su estructura tal como se diseñó en sus comienzos, que no es otra que servir de pantalla para recoger subvenciones cuyo destino nadie hace públicos.

Hablar de Comisión Islámica y de fe es como hablar de blanco y negro; menos aún, recabar signos de espiritualidad sincera, al modo de Ibn Arabí y otros, gigantes que pasaron por este mundo sin darle mayor importancia que la que todo ser humano consciente de su levedad pueda concederle. El mundo es lo que cada cual quiere que sea. Si tu obsesión es el dinero y el servilismo perruno, eso tendrás. En cambio, si tu obsesión, en términos de conciencia y de valoración individual, es vivir pensando que estás de paso y que tarde o temprano alcanzarás tu último día, eso tendrás.  Cada camino lleva a una determinada recompensa.

En el Islam servir a los demás y preocuparse de sus asuntos es la mejor de las tareas.  De tal noble dedicación nunca podrá enorgullecerse la mal llamada Comisión Islámica, ni la ausente FEERI, tampoco la impresentable FEME, así como otras muchas federaciones y asociaciones que viven cautivas de un sistema que amordaza sus articulaciones y que bajo ninguna circunstancia ni suceso ofrecen propuestas ni opinión ni crítica. Mudos crónicos. No existen, son sombras intrascendentes, cero en utilidad pública.

 A toda esa pléyade de entidades asociativas, no hay que olvidar a todos esos docentes de la Enseñanza Religiosa Islámica, ERI, cuyo estatus social y de moralidad obliga a pronunciarse sobre cuestiones que afectan a todos, pero que callan porque en ello les va el sustento. Son los pobres de lujo de un modelo que los succionó y que no dejó de ellos sino el perfil de una obediencia que raya en lo miserable, aunque en esto hay excepciones, como en casi todo, pues hay personas de una gran valía, personas que hacen que todo parezca más fácil y que lo impregnan todo de esperanza..

Estamos viviendo situaciones que exigen pronunciamientos claros y decisivos, pero lo poco que hemos visto es de una catadura moral e intelectual que resulta insoportable.

La situación de los musulmanes de España, en términos de ciudadanía, entendida ésta como el conjunto de derechos y deberes reconocidos a los miembros de una sociedad, que funciona como un mecanismo que iguala las oportunidades políticas, civiles y sociales de individuos que pueden ser muy diferentes entre sí en su vida privada, así como que impulsa la erradicación del odio hacia el diferente, haciéndolos iguales ante la Ley, no es todo lo provechosa que debería ser después de 34 años de los Acuerdos del 92.

La herencia de la mal llamada Comisión Islámica es irreconocible, paupérrima e inaceptable. A este triste trofeo hay que añadir a la FEERI de Benjelloun, a la FEME del fantasma de Kalem y otros muchos.  Dinero tienen, han recibido mucho, y bien podrían darse una vuelta por China para ver y comprender cómo se hacen las cosas, cómo se construyen y cómo se forjan futuros, todo ello sin más religión que el trabajo y la dedicación y determinación firme.

Estos de aquí, que se visten, se despiertan y duermen en religión, son las criaturas más indolentes de la Tierra. 34 años y no hay nada. ¿Es esto Islam? No, en absoluto.  El Islam ni va por ahí ni está por ahí. El islam piensa en la gente, en sus problemas, en sus vidas.  Esta gente no es más que una brigada de vividores pusilánimes que se resguardan bajo la sombra de una religión inocente, y que no ser por ella, mal lo estarían pasando.

No sabemos qué tiene que pasar para que todo esto cambie y nos encaminemos hacia un futuro mejor, sin radicalismos de ningún tipo, en esferas de transparencia, mérito y publicidad, alejando todo tipo de cuestiones que susciten alteración de la convivencia, así como dedicación al trabajo y para que la sociedad española entienda que el Islam no va contra nadie, que es todo lo contrario, y que no es como lo pintan tantos ministros de la fe que se reproducen en forma de cientos cada día, todo ellos sabios y conocedores del camino recto, pero que si indagas un poco encuentras que no alcanzaron ni un meritorio graduado escolar. Son los tiempos de los ignorantes que guían a la sociedad, como diría Jesús Quintero.

Hay signos de que algo se está moviendo en el seno de estas pseudo organizaciones. Hay que destacar que Fouad Borni, delegado  de la FEERI en Cataluña, presidente de la Federación Islámica de Cataluña, tesorero de la FEERI, miembro de la mal llamada Comisión Islámica de España y miembro de su junta directiva, dimitió recientemente de todos sus cargos  alegando razones estrictamente personales.  Borni no es un cualquiera. Su dimisión refleja las turbulencias que se viven en todos estos andamiajes, tanto los visibles como los que no, de estas entidades que en 34 años no han sabido ejercer con la debida serenidad las funciones para las que fueron diseñadas.

 

Musulmanes de España, un año más bajo la inoperancia de la mal llamada Comisión Islámica