martes 25/1/22

La utilización de Al Andalus

* Opinión - Jesús López Gil - Abogado

* "Sobre la conversión de Blas Infante (padre de la patria andaluza) al Islam, existen serias dudas no aclaradas a fecha de hoy, ya que hay testimonios contradictorios que han sido utilizados para manipular su figura presentándolo como islamista, cosa que jamás fue"

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Existen personas y grupos políticos que quieren construir un nacionalismo andaluz utilizando el pasado andalusí de la Península Ibérica. Dicho proyecto es muy cuestionable porque Al Andalus, es el nombre que recibía toda la Península Ibérica, y porque más allá de la Andalucía actual existían en Al Andalus ciudades de gran importancia como Valencia, Toledo o Zaragoza.

La actual Andalucía nace de un proceso transformador de Al Andalus, que el escritor Hashim Cabrera describe de la siguiente manera:

   "Cuando Fernando III conquista Córdoba en 1236, se produce un reparto de tierras de manera proporcional. Las extensas tierras califales pasaron a la Corona, las tierras de los grandes xarifes musulmanas, que también eran extensas pasaron a manos de los nobles castellanos, siguiendo una ley de correspondencia según el rango. Las tierras de los propietarios pequeños y medianos siguieron estando en manos de los agricultores locales, que eran musulmanes, cristianos o lo que fuesen. Paralelamente hubo un mestizaje entre los conquistadores castellanos y los andalusíes, un mestizaje que ya venía de antiguo. Los nobles castellanos se casaban con la nobleza musulmana, y también entre la gente del pueblo eran frecuentes los matrimonios interreligiosos e interculturales. ¿Hubo una conquista? Sin duda. ¿Ha pervivido en el tiempo ese sentimiento de dominación del norte sobre el sur? Yo creo que sí.
En cualquier caso, los andaluces somos fruto de un largo y fecundo mestizaje, que aún conserva las huellas de las distintas raíces que nos constituyen."

En 1.384 Sevilla tenía una población de 15 mil personas, en 1.500 la población era de 60 mil personas y en 1.597 de 121 mil personas. Los actuales andaluces son descendientes de los conquistadores castellanos y de la población andalusí autóctona que con el paso del tiempo abrazó el catolicismo por diferentes causas, (algunas de ellas muy criticables).

Sobre la conversión de Blas Infante (padre de la patria andaluza) al Islam, existen serias dudas no aclaradas a fecha de hoy, ya que hay testimonios contradictorios que han sido utilizados para manipular su figura presentándolo como islamista, cosa que jamás fue.

Blas Infante, fue un librepensador masón que busco el Dios común que se encontraría en todas las creencias, lo que es compatible con una sociedad plural, tolerante. Su visita en 1.924 (en plena guerra de Marruecos), a la tumba del Al Mutamid, el Rey poeta de Sevilla, en Agmat, Marrakech, no significa necesariamente que abrazara el Islam, y de ninguna manera el islamismo si tenemos en cuenta que Al Mutamid, representaba un islam moderado y opuesto al de los Almorávides, quienes conquistaron su Reino y lo desterraron.   En el 75 aniversario del fusilamiento de Blas Infante, su hija María de los Ángeles Infante declaro lo siguiente:

Admiraba a Santa Teresa y a San Juan de la Cruz, al que pintó él mismo en un cuadro. Era benefactor del convento de las Madres Dominicas de la calle San Vicente, de Sevilla. Tenía amistad con una monja llamada Madre San Miguel. Esa religiosa escribió una carta a Queipo de Llano, pidiendo que lo dejaran libre. Queipo le contestó que no se metiera en cosas que le podían ocasionar disgustos. Una vez, en Navidad, mi padre regaló al convento un Niño Jesús, que llenó de caramelos y bombones en la confitería de Rafael Ochoa, que perteneció a las Juntas Liberalistas.

En su trayectoria política y personal a diferencia de Sabino Arana y de Plat de la Riba, no realizo jamás comentarios, ni afirmaciones racistas, ni fue independentista. Blas Infante dijo:

Andalucía, no puede ni podrá llegar a ser jamás separatista de España. La razón es obvia: ella es, y será siempre, la esencia de España, según decía nuestro hermano, el maravilloso poeta andaluz de pura estirpe, Abel-Gudra, en su primer discurso durante el último Congreso celebrado en Delhi (India), por el Comité insurreccional de los Pueblos de Oriente. Ya, nuestra Asamblea de Ronda (enero de 1918), hubo de expresarse unánime y terminantemente, ordenando que, en el Escudo de Andalucía, se viniese a fijar esta leyenda, como lema de nuestra empresa restauradora: «Andalucía, por sí, para España y la humanidad».

Quienes manipulan su figura para presentarlo como un islamista radical y un independentista, desconocen la profundidad y sensibilidad de su pensamiento. Blas Infante describe con estas palabras cual fue la motivación que le llevo a actuar en política:

He visto entregada esta tierra a aventureros de la política, a advenedizos que hacen de ella asiento de su cretina vanidad y base de su mezquino interés. Los que hacen de la política una profesión exclusiva y excluyente (como una propiedad) suelen hablar de conflictos entre ideas y realidades. La diferencia entre ellos y nosotros es esta: para ellos, las realidades de un país son los intereses creados; para nosotros, las realidades de un país son los dolores creados por esos intereses.  Hay que aprovechar esos períodos libres para reencontrar el río de la genialidad, fuerzas sociales culturales, para hacer del hombre andaluz, hombre de luz, como lo fue antaño, cuando fue capaz de crear un foco cultural como Tartessos e inundó el mundo occidental con la sabiduría de Al Andalus.

En España, existe dos movimientos que intentan manipular o utilizar a los musulmanes para sus propios fines:

 a) El nacionalismo identitario españolista excluyente que entiende que el islam es incompatible con los valores democráticos y que ve a los musulmanes ya sean españoles o inmigrantes, como un caballo de Troya del islamismo y de Marruecos.

Esta ideología es responsable de una gran cantidad de bulos vertidos contra el Islam y los musulmanes, lo que provoca que muchas personas se nieguen, con escusas, a alquilarles viviendas o contratarlos como empleados. Hay una islamofobia que se alimenta de mentiras contra los musulmanes presentándolos como vividores a costa del Estado o extremistas en potencia. Es una des-humanización mediante la cual se les demoniza y criminaliza de la misma forma que los nazis hicieron con los judíos.

Lo musulmanes españoles ya han superado el millón de personas y, salvo casos aislados de fanáticos y sectarios a los que han lavado el cerebro, la inmensa mayoría lo único que desea es integrarse y vivir lo más dignamente que pueda sin hacer daño a nadie.

b) La izquierda radical, aliada de los movimientos independentistas en Galicia, Cataluña y el País Vasco, que busca la implosión desde dentro de lo que ellos llaman el régimen del 78, para alcanzar la idílica III República, y que asume como verdades incuestionables todos los mitos y exageraciones de la leyenda negra anti-española sin ningún tipo de rigor histórico.

Los musulmanes en la España del hoy, no viven como en el siglo XVII, aunque aún les falte por conquistar muchos derechos, y no pueden ser sus salvadores grupos políticos que enarbolan la bandera de principios contrarios al Islam y que ejercen un laicismo militante que eliminarían de la sociedad cualquier huella religiosa.

 A pesar de estos movimientos políticos, si algo debemos aprender de la expulsión de los moriscos en 1.609 por Felipe III (que hoy seria jurídicamente un delito de genocidio), es que la intolerancia no es el camino. Dividir y fragmentar la sociedad con narrativas envenenadas no contribuyen a la paz social, ni pueden traer nada bueno.

No existe, ni debe existir un enfrentamiento entre católicos y musulmanes en España reproduciendo los roles de la Edad Media. Sería algo absurdo. Cualquiera que alimente esta idea, no puede ser amigo de los musulmanes, ni de los cristianos, ni de una España para todos. como dijo Blas Infante, "la única manera de fraternidad es la práctica de la tolerancia".

Párrafos de Moro Nuevo | PDF | Al Andalus | Novelas (scribd.com)

El origen de la identidad andaluza no reside en el latifundismo | Cultura | EL PAÍS (elpais.com)50031-213601-1-PB.pdf (um.es)

La población de Sevilla en el siglo XVI (us.es)

"Blas Infante estaría hoy con la razón y con la justicia" (huelvainformacion.es)

LA REVOLUCIÓN ANDALUZA. Blas Infante (pensamientoandaluz.org)

Blas Infante: Siempre en nuestra memoria – Trianarts

* Las opiniones expresadas en los artículos de opinión son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente representan la opinión de elhalal.es

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