jueves. 04.06.2026
30 AÑOS DE MIGAJAS

Federaciones cautivas

* Las finanzas de la CIE y de las federaciones que la integran son un auténtico misterio

* Es tarea imposible saber qué reciben, cuándo y en qué lo gastan

* Algunas federaciones corren el riesgo de desaparecer por inanición económica

hand-32833_640

Las finanzas de la CIE y de las federaciones que la integran son un auténtico misterio. No existe ninguna posibilidad de saber qué reciben, cuándo y en qué lo gastan. Tarea imposible.

La subvención que está recibiendo corresponde al ejercicio 2021 y alcanza la cifra de 433.130,51 euros, de los que ya en marzo percibió 303.191,35 € (70%). Los 129.939,15€ restantes (30%) lo recibirá una vez justifique gastos, plazo que vencía ayer 17 de junio.

Ni con los 303.191,36 ya cobrados la CIE aún no ha sustanciado los pagos a las federaciones que la integran. Una situación que afecta profundamente a todas aquellas federaciones que dependen totalmente de lo que la CIE pueda hacerles llegar.

Un caso llamativo es el de la Federación de Musulmanes de España (FEME), con sede en Granada. Una federación que había cogido cierto impulso en los últimos años, pero que poco a poco ha ido desinflándose cual globo de feria. La dependencia económica de esta entidad es de tal magnitud que llevan días llamando a las puertas de la CIE para que les hagan transferencia, una llamada de socorro financiero que hasta la fecha no ha obtenido respuesta por parte de los cajeros de la CIE, quienes siguen esgrimiendo falta de liquidez, a la vez que piden paciencia.

FEME es una entidad con personal de gran capacidad de trabajo, tal vez una de las federaciones con mejor capacitación profesional, pero cuyo presidente, cuestionado por muchos, malogra cualquier avance. Como muchos otros, Kaleem Mirza es un presidente cautivo de la CIE que no ha sabido enderezar el rumbo de FEME hacia horizontes de independencia y autonomía propias, conformándose con las migajas que le manda la CIE, como cual paloma granito de pan.

Las conquistas siempre se producen o bien por las armas o bien con recursos económicos. Este último es el caso de las federaciones integrantes de la CIE, pues su dependencia es tal que hasta voz ya no tienen. Hoy son cautivos de un sistema que les mantiene a raya, sabedor de que no tienen un céntimo, que no tienen ni para comprar papel y bolígrafos. Es tanta su miseria que hasta su dignidad dejaron correr en los cauces de su propia indolencia.

Entre tanto barullo, pobreza económica y falta de solvencia ética y moral, hay quienes intentan pescar en aguas revueltas, por decir algo, pues más quietas no pueden estar. Al acecho de su presa, convencidos de que tirita de frío y liderazgo, desde tierras cordobesas llegó una opa para absorber FEME.

El intento, fallido de momento, deja bien clara la situación de FEME, desvalida y disminuida, a la que siguen otras. Es un mal endémico. La opa cordobesa no es casual. Los de Hanif&Company llevan tiempo queriendo sumar socios estratégicos a fin de alcanzar más poder de influencia en la ya destartalada CIE.

Los amigos y defensores que auparon a Mirza a la presidencia de FEME deben estar confundidos con la situación que vive su federación, ausente en todo debate y crítica, sin proyección social y ajena a la problemática que viven los musulmanes de Andalucía, que ya le queda grande, como para hacer mención de España.

De FEERI y FIRM tampoco se sabe mucho. Ambas entidades llevan tiempo desaparecidas del escenario social. Hace el efecto de que van camino de la desaparición forzosa, tal vez aquejados por ese mal llamado indolencia que tanto contamina y que tiene a todas las entidades musulmanas sin voz ni presencia.

El silencio de las entidades musulmanas ante el despilfarro de la CIE es inaceptable. Todas son cómplices de ese halo oscuro que contrapone la democracia, transparencia y publicidad al alcance ciudadano. Todas, pero especialmente las que apuntalan la existencia misma de la CIE en su “títere órgano de gestión” y se reconocen por las siglas de UCIDE, FEERI, FEME, FIRM, CISCOVA, FAICE, FCMAE y FICAIB.

Los musulmanes necesitan saber en qué se gasta ese dinero y qué perciben los que integran la CIE, esos peloteros incansables, delegados sin oficio, asesores de cabeza hueca, y otros que no han dado un golpe en su vida. Es necesario saber qué se lleva cada uno de ellos, sus declaraciones de renta. Qué se llevan los  Ajana,  Al Himma,  el de los pastelitos de Badajoz, los de UCIDAN y tantos otros, incluido el que presume de hacer desaparecer demonios sin que importe su gordura. Ese que anda afincado en la sierra malagueña, precursor de exorcismos low cost,y que bendice sin oír confesión.

Una camada de chupópteros  que siguen tirando sin piedad de las ubres del Estado, mientras los musulmanes de España continúan sin saber en qué se gastan tanto dinero, más  de 20 millones desde que están en el pescante de una CIE turbia y degradante.

 

Federaciones cautivas